El 4 de enero marca el Día Mundial del Braille, fecha proclamada por la ONU en 2018 en conmemoración del cumpleaños de su inventor, el educador francés ciego Louis Braille. Lo que empezó como una solución para la lectoescritura táctil en el siglo XIX se ha convertido en un pilar fundamental para la autonomía, la inclusión y la igualdad de derechos de las personas ciegas en todo el mundo.
Orígenes históricos: De la escritura nocturna a la libertad de lectura
En 1825, a los 15 años, Louis Braille se inspiró en el "código nocturno" —un sistema militar de puntos en relieve para que los soldados se comunicaran sin luz— para crear un método adaptado a las necesidades de las personas ciegas. Su genio radicó en simplificarlo a un signo generador de seis puntos (organizados en tres filas y dos columnas), que permite hasta 64 combinaciones para representar letras, números, signos de puntuación, símbolos matemáticos y notas musicales. Antes de esto, las personas ciegas dependían de sistemas rudimentarios y poco prácticos, lo que les impedía acceder a la educación y la cultura de manera igualitaria.
Importancia perdurable del braille
El braille no es un idioma, sino una herramienta universal que se adapta a casi todos los idiomas del mundo —incluyendo el español con sus letras acentuadas y la "ñ"—. Su importancia va más allá de la lectura: permite identificar productos, usar ascensores, ejercer el derecho al voto y desarrollar habilidades de alfabetización, gramática y ortografía que a menudo se pierden solo con el audio. Es, en definitiva, clave para que las personas ciegas ejerzan sus derechos humanos y se desarrollen de manera plena en la sociedad.
Adaptación a los tiempos modernos
Aunque la tecnología (audiolibros, lectores de pantalla, aplicaciones de voz) ha transformado la accesibilidad, el braille no ha desaparecido —ha evolucionado. Hoy en día, se integra con dispositivos digitales mediante líneas braille conectadas a teléfonos inteligentes y ordenadores, que muestran texto en tiempo real en puntos táctiles. También existen máquinas de escribir braille modernas, software para crear materiales en braille y plataformas que combinan audio y táctil para mejorar el aprendizaje. Esta sinergia entre tradición y tecnología ha expandido su utilidad en la era digital, demostrando que sigue siendo una herramienta esencial y complementaria.
Cómo promover el braille en la comunidad
La difusión del braille empieza en pequeños actos que generan gran impacto. En salas inclusivas mis compañeras mediadoras y yo hemos impulsado varias iniciativas a través de diversas campañas en estos casi cinco años de labor ininterrumpida.
Algunas formas de colaborar son: inclusión de señalización en braille en espacios públicos (bibliotecas, hospitales, centros comerciales), solicitar materiales en braille en bibliotecas y escuelas, organizar talleres de conocimiento básico del braille para la comunidad general, apoyar iniciativas de donación de libros en braille y promover la enseñanza del braille en currículos educativos como parte de la educación para la diversidad.
También es clave crear conciencia sobre su importancia, desmentir el mito de que la tecnología lo reemplaza y escuchar las necesidades de las personas ciegas para adaptar los espacios y recursos a sus requerimientos.
El Día Mundial del Braille nos recuerda que la inclusión no se logra solo con tecnología, sino con el reconocimiento de que herramientas como el braille son necesarias para construir una sociedad donde todos puedan acceder al conocimiento y participar con igualdad.
En este 2026 las mediadoras de Salas inclusivas estamos preparando una serie de video cápsulas para seguir visibilizando el braille, gracias por acompañarnos.
Saludos, Sofía Chiquetts

Comentarios
Publicar un comentario
¡Gracias por interactuar con nosotros ! Si nos dejas tu correo te contactaremos a la brevedad. Somos salas inclusivas, normalizando la diversidad con un libro como puente