El próximo 5 de noviembre conmemoramos el Día Mundial de las Personas Cuidadoras, una fecha indispensable para visibilizar el trabajo muchas veces invisible que sostiene el bienestar de niñas, niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad, así como para reconocer el desgaste físico, emocional y económico que implica esta labor y reivindicar su derecho al descanso, al autocuidado y al apoyo institucional
A nivel mundial, las mujeres dedican el triple de tiempo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, y 708 millones de mujeres en edad de trabajar se encuentran fuera del mercado laboral por asumir estas responsabilidades.
En México, según la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados del INEGI, más de 31.7 millones de personas ejercen labores de cuidado, de las cuales el 75.1 % son mujeres, con una diferencia de más de 12 horas semanales en la carga de trabajo respecto a los hombres
Te invitamos a sumarte a nuestra campaña grabando una de las cápsulas de video con los guiones que ya compartimos. Tu voz permitirá ampliar el reconocimiento hacia todas las personas cuidadoras y difundir la necesidad de construir un sistema de cuidados corresponsable.
📌 Indicaciones muy importantes:
• Fecha límite de entrega: martes 3 de noviembre, 17:00 horas (horario Ciudad de México)
Es fundamental respetar esta fecha y horario para integrar todos los videos a tiempo y lanzar la campaña el día de la conmemoración.
• Envío: envía tu video directamente a Sofia Chiquetts a su cuenta de WhatsApp.
Agradecemos profundamente tu compromiso para dar visibilidad a este grupo fundamental para nuestra sociedad.
Un abrazo,Sofía Chiquetts
Salas Inclusivas
Guion 1:
“Hay palabras que se escapan, pero el afecto se queda anclado en la piel”
Así comienza Las gratitudes, la bellísima novela de Delphine de Vigan que hoy nos convoca en el marco del Día Mundial de las Personas Cuidadoras. La historia se centra en Michka, una anciana que va perdiendo el habla, y en Marie, una joven que se convierte en su cuidadora afectiva, recordándonos que cuidar es también un acto de profunda ternura frente al envejecimiento.
Yo soy [Nombre Completo de la Mediadora], mediadora de la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", ubicada en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
La labor de las personas cuidadoras sostiene los cimientos invisibles de nuestra sociedad. Cuidar de alguien que lo necesita no es solo una tarea física, es un acto de valentía y amor que desafía la fragilidad humana. Sin embargo, en México, esta labor recae desproporcionadamente sobre los hombros de las mujeres: según datos del INEGI, aproximadamente el 76.4% de las personas cuidadoras principales son mujeres, quienes dedican gran parte de su vida y energía a esta noble tarea, muchas veces sin el reconocimiento ni el apoyo institucional necesario.
Acercarnos a esta novela de Las gratitudes nos sensibiliza de manera pertinente y oportuna en esta fecha, pues nos enseña a mirar al otro desde el agradecimiento mutuo y a dignificar la vulnerabilidad.
Hoy celebramos a quienes cuidan, recordando que su labor merece ser visibilizada, valorada y abrazada por toda la comunidad.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 2:
“El tiempo deja huellas silenciosas en los cuerpos, pero la gratitud es un idioma que sobrevive cuando las palabras faltan”.
Las gratitudes, la conmovedora novela de Delphine de Vigan, nos sumerge en la relación entre Michka y Marie, pintando el cuidado no como una carga, sino como un puente de ternura y reciprocidad ante el inexorable paso del tiempo y la vejez.
Mi nombre es [Nombre Completo de la Mediadora], y les hablo desde la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", situada en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
Reflexionar sobre la importancia de las personas cuidadoras es reconocer a los faros que iluminan los días más oscuros de nuestros seres queridos. Su entrega transforma la rutina en un refugio de dignidad. No obstante, esta entrega tiene rostros muy definidos en nuestro país: el INEGI señala que la gran mayoría de quienes realizan labores de cuidados no remunerados en los hogares mexicanos son mujeres, alcanzando hasta un 75% de la fuerza total de cuidados, asumiendo dobles o triples jornadas de trabajo.
La literatura, como esta novela de Delphine de Vigan, nos acerca de forma muy oportuna a esta realidad, abriendo nuestros corazones para entender que cuidar es un arte de reciprocidad y memoria. En este Día Mundial de las Personas Cuidadoras, honremos su paciencia infinita.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 3:
¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar quién cuida de quienes sostienen el mundo?
La literatura tiene el poder de revelarnos lo invisible. En la novela Las gratitudes, Delphine de Vigan nos regala una joya literaria sobre Michka, una anciana que pierde la voz, y Marie, su cuidadora afectiva. A través de ellas, entendemos que el cuidado es una red de gratitud mutua frente al envejecimiento.
Hola, soy [Nombre Completo de la Mediadora] de la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", con sede en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
La labor de las personas cuidadoras es el pilar invisible sobre el cual descansa el bienestar social; sin embargo, es una labor históricamente invisibilizada. En México, la magnitud de este compromiso es monumental: de acuerdo con el INEGI, existen millones de personas dedicadas a los cuidados, y cerca del 78% de las cuidadoras en esquemas familiares enfrentan sobrecarga física y emocional, dedicando jornadas que superan las 40 horas semanales exclusivamente a esta tarea, la mayoría de las veces sin remuneración económica.
Por eso, conmemorar el Día Mundial de las Personas Cuidadoras a través de obras como Las gratitudes nos resulta tan oportuno. Nos sensibiliza profundamente y nos exige pasar del aplauso a la acción, reconociendo que el cuidado es un derecho y una responsabilidad compartida.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 4:
“Envejecer es un viaje hacia el silencio, pero nadie debería transitarlo en la soledad”
Esto es lo que nos enseña magistralmente Las gratitudes de Delphine de Vigan. Al retratar la relación entre Michka —que ve desvanecerse sus palabras— y Marie, su joven cuidadora, la novela redefine el cuidado como un espacio de ternura mutua, donde dar y recibir se convierten en un solo verbo.
Soy [Nombre Completo de la Mediadora], responsable de la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
Detrás de cada persona que recibe cuidados hay una historia, pero también hay una persona cuidadora cuyo esfuerzo diario merece toda nuestra atención ética y social. Cuidar implica sostener la dignidad del otro cuando las fuerzas flaquean. En México, la realidad demográfica y de género es contundente: según estimaciones del INEGI, más del 70% de las personas que cuidan a adultos mayores o personas con dependencia en el hogar son mujeres, muchas de ellas adultas mayores cuidando a otras personas mayores.
Acercarnos a este Día Mundial de las Personas Cuidadoras de la mano de Las gratitudes nos sensibiliza de manera idónea, recordándonos que la gratitud es la memoria del corazón y que la labor de las cuidadoras es el reflejo más genuino de nuestra humanidad.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 5:
“Hay miradas que dicen más que mil discursos y manos que tejen puentes invisibles cuando la voz empieza a apagarse”.
Así late el corazón de Las gratitudes, la inolvidable novela de Delphine de Vigan, que nos lleva de la mano por la vida de Michka y su joven cuidadora afectiva, Marie, mostrando el envejecimiento desde la ternura, el respeto y el agradecimiento mutuo.
Les saluda [Nombre Completo de la Mediadora], desde la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", ubicada en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
La labor de las personas cuidadoras es, sin duda, el acto de amor más constante y sacrificado que existe. Sostener la vida cotidiana de alguien que depende de nosotros requiere de un desgaste físico y emocional incalculable. Para dimensionarlo en nuestro país, el INEGI nos recuerda mediante sus encuestas nacionales que alrededor del 75% de las labores de cuidados en los hogares mexicanos son asumidas por mujeres, de las cuales un porcentaje muy elevado no cuenta con acceso a seguridad social ni a redes de apoyo institucional.
Leer y conversar sobre Las gratitudes en este Día Mundial de las Personas Cuidadoras nos acerca de manera oportuna y pertinente a esta realidad, permitiéndonos mirar con empatía a quienes dedican sus días al bienestar de los demás.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 6:
“Nadie se salva solo, y nadie envejece sin la necesidad de un abrazo que lo sostenga”.
La novela Las gratitudes de Delphine de Vigan es un recordatorio luminoso de ello. A través de Michka y Marie, descubrimos que el cuidado no es una obligación fría, sino un lazo de ternura y gratitud mutua que ilumina los momentos más vulnerables de la vida.
Mi nombre es [Nombre Completo de la Mediadora], mediadora de la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
Reconocer la importancia de las personas cuidadoras es un acto de estricta justicia social. Su labor cotidiana previene el aislamiento, dignifica la vejez y teje comunidad. Sin embargo, en México enfrentamos un gran reto: datos del INEGI indican que las mujeres dedican en promedio más de 40 horas semanales exclusivamente al trabajo de cuidados no remunerado, lo que limita fuertemente su desarrollo personal, laboral y su propia salud.
Sensibilizarnos en este Día Mundial de las Personas Cuidadoras a través de obras literarias como Las gratitudes nos invita a construir una sociedad más empática, donde cuidar sea una tarea compartida y valorada por todos.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
Guion 7:
“Cuando las palabras se pierden, el afecto toma la palabra”
Así lo retrata Delphine de Vigan en su bellísima novela Las gratitudes, donde la entrañable Michka y su joven cuidadora Marie nos enseñan que el envejecimiento y el cuidado se construyen desde la ternura y el agradecimiento mutuo.
Soy [Nombre Completo de la Mediadora] de la Sala de Lectura "[Nombre de la Sala]", en [Ubicación: Municipio/Alcaldía y Estado].
¿Sabías que en México el cuidado descansa casi por completo sobre los hombros de las mujeres? Según cifras del INEGI, el 76% de las personas cuidadoras son mujeres, quienes enfrentan jornadas extenuantes de cuidado sin descanso ni reconocimiento.
En este Día Mundial de las Personas Cuidadoras, leer Las gratitudes nos acerca de forma oportuna a esta realidad para entender que cuidar es un acto revolucionario de amor y dignidad que urge visibilizar y apoyar entre todos.
Porque somos Salas Inclusivas normalizando la diversidad con un libro como puente y somos parte activa del programa nacional Salas de Lectura.
1000 gracias por todas sus colaboraciones, con afecto y admiración sofia chiquetts
Todas juntas. Somos salas Inclusivas.
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