Lecturas con Sentido Los sordos de Rodrigo Rey Rosa (pt.1), colaboración con alumnas y alumnos ENESMAPO
Entre el silencio y la violencia:
una lectura crítica de la primera parte de Los sordos
de Rodrigo Rey Rosa
Arely Sofia Martinez Rivera
Segundo semestre, grupo A
Licenciatura en primaria
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Los sordos es una novela del escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, publicada en 2012. La primera parte va desde la Nota del autor hasta el capítulo V.3. En esas páginas, el autor presenta los temas principales de la historia: la pobreza, la violencia y la injusticia en Guatemala. Los personajes más débiles —los indígenas, los sordos, los pobres— desaparecen y nadie responde por ellos.
La novela abre con una Nota del autor. En ella, Rey Rosa explica qué son las PAC (Patrullas de Autodefensa Civil) y los Kaibiles, grupos militares guatemaltecos que cometieron abusos graves contra la población. Con esa nota, el autor mezcla la historia real con la ficción. El Prólogo presenta a Andrés, un niño sordo e indígena que desaparece después de un accidente. Su desaparición es el punto de partida de toda la historia. La sordera del niño tiene un significado especial: según la visión maya del texto, los sordos conocen otros mundos, pero la sociedad prefiere ignorarlos.
La novela muestra dos mundos muy distintos. El primero es el de Andrés y su abuela: gente indígena y pobre que vive en el campo, con su propia cultura y sus creencias mayas. El segundo es el de don Claudio Casares, un hombre rico llamado el «amable tirano», su hija Clara y los guardaespaldas que los cuidan. Estos dos mundos nunca se encuentran. Mientras Andrés desaparece, los ricos negocian herencias y van a fiestas. Nadie de un mundo sabe lo que pasa en el otro. Esa separación no es un error del autor: es su forma de mostrar la desigualdad profunda que existe en Guatemala.
El estilo de Rey Rosa es claro y sin adornos. Las oraciones son cortas y directas. Los diálogos dicen poco, pero esconden mucho. La violencia no se describe con detalle: se deja adivinar. El personaje del guardaespaldas Chepe es un buen ejemplo: el lector lo conoce a través de sus pensamientos y acciones, no porque el narrador lo explique. El uso del español guatemalteco —con expresiones como «vos», «no vayás» o «avisame»— hace que la historia suene auténtica y bien ubicada en su lugar de origen.
La novela tiene varias referencias a otras obras. El epígrafe viene de La vida de los termes, del escritor belga Maurice Maeterlinck. Esa cita habla del poder oculto que decide el destino de los demás, algo que se ve en toda la historia. El personaje de Andrés, nacido en el día chuen del calendario maya, recuerda al Popol Vuh, el libro sagrado del pueblo k’iché. Esa conexión une la novela con la cultura indígena mesoamericana. La Nota del autor menciona también el Título de los señores de Totonicapán, un documento histórico maya del siglo XVI. Con todas estas referencias, Rey Rosa muestra que la historia de Guatemala tiene raíces muy antiguas.
La primera parte de Los sordos es un comienzo sólido y bien construido. Rey Rosa presenta sus temas con claridad: la desigualdad, la impunidad y el olvido de los más vulnerables. Su escritura sencilla y directa hace que la historia sea fácil de seguir, pero con un mensaje muy serio. La novela no da respuestas ni juicios: solo muestra cómo funciona una sociedad en la que los sordos —los ignorados, los invisibles— desaparecen sin que nadie los busque.
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Referencias intertextuales identificadas en esta sección:
• Maeterlinck, Maurice. La vida de los termes [teatro/ensayo, 1926] — epígrafe de la novela.
• Popol Vuh [texto sagrado k'iche', s. XVI] — referencia al calendario maya y al nahual del Mono (día chuen).
• Título de los señores de Totonicapán [1554] — mencionado explícitamente en la Nota del autor como referencia histórica-jurídica maya.
• Tradición del thriller político latinoamericano — evocada por la estructura narrativa, el ambiente de vigilancia y el retrato de élites corruptas, en diálogo con autores como Sergio Ramírez y Elena Poniatowska.
Francisco Rivera González Enesmapo Plantel 04 Rioverde
La novela Los sordos de Rodrigo Rey Rosa presenta una historia sobre la realidad de
Guatemala. Desde el inicio se plantean dos desapariciones: la de un niño sordo indígena y
la de Clara, hija de un banquero muy poderoso. A partir de estos hechos, el autor desarrolla
una estructura donde ambas historias se van relacionando y permiten observar las
diferencias sociales entre distintos grupos de la sociedad. Por un lado, se muestra la vida de
las comunidades indígenas y, por otro, el mundo de las familias con poder económico, lo
que permite reflexionar sobre la desigualdad que existe entre ellos.
Uno de los temas principales de la novela es la injusticia social. La desaparición del niño
sordo representa cómo muchas veces los grupos más vulnerables no son escuchados o
pasan desapercibidos dentro de la sociedad. En cambio, cuando ocurre algo en los sectores
con mayor poder, el impacto y la atención que recibe es diferente.
El estilo de escritura de Rey Rosa es sencillo y directo, pero al mismo tiempo logra generar
misterio. El autor utiliza descripciones cortas y claras que permiten que el lector imagine
fácilmente las escenas y mantenga el interés por saber qué sucederá después. Además, el
desarrollo de la historia no se centra solamente en resolver el misterio, sino también en
mostrar diferentes realidades sociales y culturales.
En conclusión, Los sordos es una novela que no solo cuenta una historia de misterio, sino
que también invita a reflexionar sobre la desigualdad, la violencia y las diferencias sociales.
A través de su estructura narrativa, sus temas y su estilo sencillo pero significativo, la obra
logra que el lector comprenda mejor ciertos problemas sociales y valore la importancia de
observar distintas realidades dentro de una misma sociedad.
Los sordos de Rodrigo Rey Sosa.
que combina distintas historias y perspectivas para construir un ambiente de misterio y
tensión social, la estructura alterna entre escenas rurales y urbanas, lo que permite mostrar
el contraste entre comunidades indígenas y las élites económicas. El prólogo presenta la
desaparición de Andrés, un niño de origen kiché, tras un accidente en el que viajaba con su
abuela rumbo al mercado, hecho que marca el tono trágico y enigmático de la novela.
En cuanto a la temática, el texto aborda la desigualdad social, la violencia y las relaciones
de poder en Guatemala. La historia del niño indígena contrasta con la vida del empresario
Claudio Cáceres y su entorno, evidenciando las diferencias entre clases sociales y la
presencia constante de inseguridad, reflejada en la necesidad de guardaespaldas y en la
desaparición de Clara; estos conflictos muestran una sociedad marcada por la desconfianza
y la fragilidad de las relaciones humanas.
El estilo de Rey Rosa es sobrio y preciso, utilizando frases breves, descripciones
sensoriales y diálogos directos que sugieren mas de lo que explican. En el prologo, el
mundo del niño sordo se describe a través de olores, formas y sensaciones, creando una
perspectiva distinta de la realidad, “un lugar lleno de formas, olores y sabores, pero sin
sonidos”.
Finalmente, la novela incluye elemento intertextuales que enriquecen su significado,
aparecen referencias a la mitología griega mediante el concepto de nepente, bebida
asociada al olvido y alusión a la cosmovisión maya, como el día chuen y la figura de los
nahuales, que vinculan la historia con tradiciones culturales ancestrales, estas referencias
amplían la interpretación de la obra y refuerzan su reflexión sobre memoria, identidad y
poder.
Alondra Ameli Hernandez Castañon
Crítica de libro: Los sordos de Rodrigo Rey Sosa
Género: Thriller/suspenso
Resumen. La obra nos presenta a tres personajes, una anciana y sus dos nietos pertenecientes a una comunidad indígena kiche, donde después de un trágico accidente la anciana pierde la conciencia, la niña muere y el niño desaparece sin dejar rastro. Posteriormente nos lleva a conocer a Clara, una mujer de la alta sociedad, y a su padre, un hombre con un aire de misterio, quien obliga a Clara a escoger un guardaespaldas. Esto nos lleva a conocer a Chepe, uno de los tantos guardaespaldas de su padre, a quien se dirige para que le recomiende un joven o conocido. Es así como la historia nos lleva a conocer a uno de los protagonistas, Cayetano, quien después de algunas dudas se acopla y se instala como guardaespaldas de Clara, quien empieza a tener ciertos sentimientos hacia ella.Análisis crítico: Si bien la historia es ficción, se entrelaza muy bien con la realidad de la mayoría de los países latinoamericanos; es de más decir que ocurren hechos trágicos y temas sensibles que desgraciadamente son cotidianos, como las desapariciones, el uso de sustancias, la segregación racial y la línea entre clases altas y las de escasos recursos, que deja entrever la desigualdad social.
Sin embargo, la obra en sí mantiene un lenguaje simple y fácil de entender, en comparación con su contenido, que se vuelve cada vez más turbio a medida que avanza la trama, cargada de simbolismos que invitan al lector a detenerse y analizar cada suceso. Uno de estos simbolismos se presenta en una conversación entre un médico y una mujer, en la cual ella menciona el tema de los trasplantes de órganos:
«Yo confieso que, si llegara el caso —intervino otra—, no lo pensaría demasiado. Si mi hijo necesita un hígado, un riñón, un hipocampo o lo que sea, vería cómo se lo consigo, doctor».
Esta escena, en un primer instante, puede interpretarse como una conversación simple e irrelevante, sin embargo, adquiere un significado más profundo conforme avanza la trama y se revela el porqué de estas palabras. En lo personal, la historia me atrapó desde las primeras páginas sobre todo en la parte en que Andrés el niño desaparece sin dejar rastro, aunque en ocasiones llega a ser confusa, dado que algunos personajes se mencionan de manera implícita a lo largo de la historia, por lo que es necesario releer ciertos fragmentos una y otra vez para comprender lo que está aconteciendo.
Crítica literaria: Los sordos de Rodrigo Rey Rosa
Los sordos (2012) abre con una paradoja estructural que define toda la novela: la desaparición de Andrés, un niño sordo kiché, convive en el mismo espacio narrativo con los mundos herméticos de la élite guatemalteca. Rey Rosa construye así una arquitectura de silencios paralelos: quienes literalmente no oyen y quienes, pudiendo hacerlo, eligen no escuchar.
La novela se articula en capas discursivas — narración en tercera persona, cartas epistolares — que reproducen las jerarquías sociales del país. El capítulo Guardaespaldas traza la iniciación de Cayetano con un realismo antropológico preciso: su traslado de la provincia a la capital, la compra del traje, el polígono de tiro. Rey Rosa convierte cada detalle cotidiano en síntoma de un sistema que produce cuerpos vigilantes y vigilados. La mirada voyerista de Cayetano sobre Clara, mediada por monitores y micrófonos, expande la metáfora central: en Guatemala todos espían, nadie verdaderamente ve.
Las cartas de Javier desde Ginebra introducen el registro epistolar como forma de evasión y encubrimiento. Su prosa culta y autocomplaciente — donde el I Ching convive con maniobras legales turbias — desnuda la moral del "hombre superior" que justifica sus acciones bajo el eufemismo de la fuerza mayor.
Intertextualidad: La epígrafe de Maeterlinck (La vida de los termes) sobre el poder oculto que condena y confina actúa como clave interpretativa de toda la trama. Javier menciona el I Ching como brújula moral, subvirtiendo su uso filosófico. La alusión a Jean-Luc Godard residiendo en los alrededores de Ginebra evoca el cine político y la mirada crítica sobre el poder. El universo de libros subrayados de Clara — de los que Cayetano copia frases como "Estaba de ese humor sombrío que a veces se adueñaba de él" — sugiere una intertextualidad difusa con la tradición novelística occidental que la protagonista habita y Cayetano apenas roza.
Rey Rosa escribe con una economía estilística que debe algo a su maestro Paul Bowles: la violencia nunca se subraya; simplemente ocurre, como los titulares de prensa que Cayetano lee distraídamente en su primera mañana en la ciudad.
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